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Diversos y Capaces



Cuando Podemos apareció, surgió como una brisa de aire fresco para la ciudadanía. Se hablaba de palabras como "empoderamiento", "participación" y "democracia real". La ilusión y la esperanza ante un cambio posible inundó los conocidos como círculos, esencia inicial de este partido.
Animados por ese canto de esperanza, colectivos como el de las personas con diversidad funcional, que hasta ese momento habían sentido como los políticos solo se acordaban de ellos cuando llegaba el momento de votar, comenzaron a movilizarse porque vieron en Podemos un partido que luchaba para dar voz a los de abajo. Estas personas, a pesar de sus dificultades, se comprometieron y comenzaron a participar activamente para construir un partido inclusivo donde este colectivo fuera participe del cambio.
Como integrante del Equipo de Accesibilidad de la Asamblea Ciudadana y persona "diversa y capacitada", fui testigo de como nuestros esfuerzos por lograr que todos pudieran ser parte de este gran proyecto se veían diluidos por el poder de la mayoría.
De nuevo acabamos siendo discapacitados por no ser "rentables". Inicialmente, se construyeron unas potentes bases para conseguir que la Asamblea Ciudadana fuera 100% accesible. Se solicitó la ayuda del Círculo Podemos Discapacidad que se encargó de crear un equipo de trabajo para detectar las necesidades de cada uno de los colectivos de personas con diversidad funcional y varios expertos colaboraron desarrollando informes en los que se presentaban toda una serie de necesidades específicas. Con el esfuerzo de mucha gente, se logró que ese acto reuniera las condiciones adecuadas para todos.
La hoja de ruta parecía perfecta. El camino estaba diseñado para que todos pudieran participar, pero se olvidaron de su compromiso y lo que partió siendo una prioridad en el partido pasó a un segundo plano. Es hora de que Podemos recuerde su "ADN" y nos abra de nuevo sus puertas si no quiere que la semilla del cambio se marchite. Teniendo en cuenta las necesidades de estas minorías tendrá en su poder la llave para crear una sociedad más justa, convirtiéndose en ese referente que necesita la sociedad para comprender que todos somos imprescindibles.
Una silla de ruedas, la necesidad de un Ilse o cualquier otra adaptación no puede convertirse en una barrera para la participación. Mientras haya gente que no pueda estar presente en un acto debido a su situación, la igualdad no será una realidad. Puede que algunos nos tilden de "quejicas", pero si se producen estas circunstancias es nuestro deber alzar nuestra voz y decir: "Estamos aquí y queremos ser parte del cambio, porque nosotros también podemos".


Mitos sobre Grecia y sobre Europa

PENSAMIENTO CRÍTICO
Vicenç Navarro

Mitos sobre Grecia y sobre Europa

El pensamiento económico dominante, que no es otro que el neoliberalismo, tiene su propio argumentario que utiliza constantemente para crear estados de ánimo que hagan más tolerables y aceptables sus propuestas, que siempre implican sacrificios para las clases populares. Estos argumentarios se repiten a través de los mayores medios de información y persuasión, convirtiéndose en la sabiduría convencional del país. Es decir, las “obviedades” promovidas por el pensamiento económico dominante se aceptan sin más, marginando a aquellos autores que las cuestionan. Estas “obviedades” son repetidas miles de veces por economistas mediáticos que intentan rezumar una seguridad que quiere aparentar competencia.


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Feliz año del cambio

Teresa Rodrigue ene 1, 2015 | Blog | 0 comentarios Hace un año nos volvíamos a enamorar. Hace un año nos comíamos las uvas pensando en un NUEVO proyecto político. Deseándonos como cada año, desde hace tantos, un año nuevo de justicia e igualdad. Podemos iba a ser un nuevo intento de buscar una salida al sufrimiento de tantas y tantos y a la indignación como lugar común en conversaciones, artículos, octavillas y pancartas. Una piedra en el estanque de la paz de los injustos. Tratar, una vez más, de colocar una china en los zapatos de los que sentían firme el suelo bajo sus pies aplicando con paso firme cada viernes la receta de los desahucios, las reformas laborales, los recortes sociales, los despidos masivos, la criminalización de la disidencia y de las mujeres que querían poder decidir cuándo ser madres y si querían serlo. Intentar de nuevo que el miedo cambiara de bando de una vez y por todas, que por una vez se resquebrajara la impunidad de los corruptos, de los que brindaban con champán PAGADO por todos su buena suerte, su reinado de miseria y digestivos vergonzosos PARA paliar los estomacales efectos podridos de sus comilonas inmundas. Y en enero presentamos el resultado de reuniones y discusiones. Y un muchacho con coleta daba voz con su encanto y su firmeza a las aspiraciones de tantos y tantas. Y convocamos a la gente, a la gente que llevaba años en las avenidas, en las asambleas y en las plazas y a la gente corriente cuyo día a día es una heroica batalla por la supervivencia y por el futuro de los hijos y las nietas. Y convocamos a la gente que no se resigna. Y dijimos que no nos daba la gana de educar a nuestros hijos y a nuestras nietas en la resignación y en la apatía. Y convocamos a la gente. Y la gente vino. Y no dábamos crédito a la torpeza con la que habíamos intentado mil veces hablar el lenguaje de la gente sin conseguirlo. Y todas las semillas plantadas por los políticos de verdad, los políticos con mayúsculas, por los profanos, por los que se jugaron la calma, el prestigio y el puesto señalándose, alzando la voz para decir que no, hablando por sus compañeros y compañeras, se agarraron fuerte a la tierra y germinaron. Y tanto que germinaron. Y este año se nos quedaron por el camino imprescindibles como Miguel Romero "Moro", Ladislao Martínez o Salomé Ramírez, dejándose las entrañas en este proyecto que es nuevo y viejo, que engancha con la vieja esperanza de cambiar la vida para que merezca la pena ser vivida, de aliviar ese picor insoportable y milenario por sentir en carne propia la injusticia ajena, por reconocerse sin extrañeza y desconfianza en las otras y los otros. El 2014 fue un año grande y este año seguirá creciendo porque llega un eco de verdades y futuro que cada vez se hace más fuerte: Podemos, Podemos, Podemos, y tanto que podremos. Podrán en Atenas, podremos en Madrid, podremos en esta Andalucía que me duele como una madre y podremos en todas partes. Porque nuestro tiempo está aquí y comienza AHORA. Feliz año del cambio.